SALA DE RECUPERACIÓN

Dr. J.I. Casas

Hospital de la Santa Creu i Sant Pau

 

Las salas de Recuperación con los años se han convertido en un elemento necesario de los bloques quirúrgicos en los cuales se pueden encontrar una variedad de pacientes:

Deben ser, por lo tanto, unas unidades muy flexibles y de capacidad suficiente, personal entrenado y bajo la responsabilidad de un médico con capacidad y conocimientos amplios.

Historia

La anestesiología tiene unos 150 años de existencia, mientras que la Recuperación apenas 30.

Las primeras bases de una Recuperación las puso Nightengale en 1863, mediante una sala adjunta al quirófano para que los pacientes se recuperaran de la anestesia.

En 1923 se describe la existencia de 3 camas neuroquirúrgicas para cuidar el postoperatorio de pacientes en el Johns Hopkins Hospital.

En 1942 la Mayo Clinic crea 4 Post Anestetics Care Units (PACU).

En 1949 el comité de seguridad de los quirófanos de la ciudad de Nueva York define que la Pacu es necesaria en todas las áreas quirúrgicas.

Los años 50 y 60 se impone la ventilación mecánica en el postoperatorio de muchos pacientes, lo que obliga a tenerlos en una unidad específica.

Los años 70 y 80 las PACUs se van convirtiendo en Unidades de Cuidados Intensivos, siendo cada vez más difícil de diferenciar entre ellas.

Los años 90 destacan por la aparición de la CMA, lo que obliga a una nueva adaptación de las Unidades de Recuperación.

Así pues en la actualidad coexisten varios topos de Unidades de cuidados postoperatorios, dependiendo de la intensidad, permanencia y dotación, reciben nombres variados pero el concepto es el cuidado postoperatorio el tiempo necesario y con los medios suficientes para que se recupere de la anestesia y la agresión quirúrgica y pueda ir a la sala,, o a su domicilio en condiciones de seguridad suficientes, o en su defecto a una unidad de cuidados críticos más prolongados.

Los cuidados postoperatorios forman parte de los estándares de la ASA y en ellos se obliga desde el año 1988:

Diseño de la unidad de Recuperación

La ubicación debe hacerse lo más cerca del área quirúrgica posible

Se le debe dotar de acceso a Banco de Sangre, Laboratorios y radiología.

Es deseable que se halle cerca de una unidad de Reanimación o de cuidados Críticos

Se recomienda que existan 1,5 camas o camillas por cada quirófano del área quirúrgica que deba atender.

Si la duración del programa quirúrgico es continuada (caso de Urgencias), se recomienda que halla 2 camas por cada 4 intervenciones en 24 horas.

Debe haber una cama con aislamiento para pacientes inmunosuprimidos o contaminados.

Es conveniente que halla un lugar específico para pacientes pediátricos.

Monitorización

En general la monitorización para el período postoperatorio inmediato debe de ser la misma que durante la intervención quirúrgica. En la sala de Recuperación debe haber:

Oxígeno, aspirador, tomas eléctricas

Aparato de toma de presión arterial automático

E.C.G. en monitor cada box y un aparato de electrocardiograma en papel por cada unidad

Pulsioxímetro en cada box

Laringoscópio, ambú, tubos endotraqueales, de mayo, máscaras de oxígeno etc.

Dependiendo del tipo de cirugía o de la gravedad de los pacientes, puede ser necesaria la presencia de algún respirador, así como monitorización invasiva y todos los elementos precisos para la seguridad de los pacientes.

Recursos humanos

Normalmente se considera suficiente la presencia de una enfermera por cada 3 camillas de recuperación, en una Unidad de Reanimación general En Unidades específicas con pacientes de mayor gravedad, la proporción sería de 2 enfermeras por paciente e incluso de una enfermera por paciente.

Lo ideal es que halla un Anestesiólogo responsable de toda la Unidad, pero en otros Hospitales "cada" Anestesiólogo, se ocupa de "sus" pacientes, vigilados por las enfermeras.

La responsabilidad del Alta será en el primer caso del anestesiólogo responsable de la Unidad y en segundo caso responsabilidad de "cada" anestesiólogo.

Cuidados en Recuperación

Tanto los pacientes sometidos a una anestesia general, como los sometidos a anestésia locoreginal, deben ser controlados en Recuperación. Este control debe comenzar por el transporte a la misma, la posición que debe adoptar, la necesidad o no de oxigenoterapia y el método de administración de la misma.

Una vez allí normalmente se considera que deben tomarse las constante pulso, presión arterial y frecuencia respiratoria al menos cada 15 minutos la primera hora. La pulsioximetría ha llegado a ser una monitorización de rutina en Recuperación ya que detecta la hipooxia mucho más rápidamente que con la observación clínica.

Las enfermeras deben estar entrenadas en la estimulación y fisioterapia respiratoria, así como en la detección precoz de la hipooxia, hipotensiones, arritmias y otros signos y síntomas amenazadores para la vida.

El tiempo de estancia en Recuperación debe establecerlo el Anestesiólogo y depende del tipo de anestesia, cirugía realizada, estado previo, etc. Dado que es tan variado debe ser el responsable de la Unidad el que haga la valoración de todo ello para dar el alta en condiciones de seguridad. Según sea el alta a sala al domicilio o a otra unidad de cuidados críticos.

Criterios de alta de Recuperación

El alta debe ser dada por el médico responsable de la sala de Recuperación. En general los pacientes deberían cumplir una serie de criterios, que como norma pueden resumirse en los siguientes

Complicaciones en Recuperación postanestésica

No hay mucha información en la literatura de las complicaciones producidas en la Recuperación, aunque la experiencia nos dice que son imprtantes en número y sobre todo en gravedad. Un estudio abarcando más de 20.000 pacientes refleja una frecuencia de complicaciones de un 24%. La distribución de los mismos fue como sigue:

INCIDENTES 24%

Náuseas y vómitos 9,8%

Necesidad de soprte a la vía aérea 6,9%

Hipotensión o hipertensión 3,8%

Arritmias 1,4%

Alteración del estado mental 0,6%

Descarte de Infarto Agudo de Miocardio 0,3%

Problemas cardiovasculares mayores 0,3%

Hipotermia 50%?

- Las náuseas y vómitos postoperatorios constituyen la complicación más frecuente. Producen mucho disconfort y prolongan la estancia en Recuperación. Todas las técnicas anestésicas favorecen este cuadro exceptuando quizás las técnicas basadas en el propofol. Incrementa el peligro de aspiración pulmonar por lo que hay que intentar luchar contra ello.

- Hipotermia: Es la más frecuente de las complicaciones si no se utilizan sistemas activos de calentamiento tipo mantas de aire, en el peroperatorio. Produce vasoconstricción, temblores, disconfort y aumento del consumo de oxígeno. Además cada vez hay pruebas más evidentes de que disminuye la inmunidad y la resistencia a las infecciones. Por ello debe ser una prioridad combatirla per y postoperatoriamente.

- Retardo en la recuperación de la conciencia

Normalmente es debido a efectos residuales de los anestésicos, pero hay que descartar otros motivos como: Alteraciones metabólicas (hipoglucemia, hipotiroidismo, acidosis…), Accidente vascular cerebral (Trombosis, hemorragia…) y la presencia de hipooxia o isquemia cerebral peroperatoria.

- Arritmia cardiacas

Son frecuentes en pacientes mayores, isquémicos etc. Pueden ser supraventriculares taquicardia, bradicardias, extrasístoles ventriculares…Pueden ser puntuales y no requerir tratamiento a largo plazo, sino tratamiento inmediato. Suelen deberse a causas pasajeras como dolor, trastornos electrolíticos (hipopotasemia…), metabólicos, hipoxia o hipercarbia… Tratando la causa desaparecen normalmente.

- Complicaciones circulatorias

Hipotensión, shock:

Puede ser por falta de reposición de volemia, por depleción de líquidos, pérdidas hemáticas peroperatorias o postoperatorias. Tambien cardiogénico por isquemia miocárdica e infarto de miocardio. La presencia de shock por fallo de las resistencias vasculares sistémicas puede ser debido a sépsis, fallo hepático etc.

Hipertensión

Tambien es frecuente por la aparición de dolor, hipoxemia, hipercapnia etc. Puede ser causa de fallo cardiaco secundario, infarto de miocardio, accidente vascular cerebral etc por lo que dse debe tratar activamente.

Las complicaciones e incidentes en el postoperatorio son la razón que justifican la presencia de las salas de Recuperación y resumen toda la patología per y postoperatoria. La patología previa del paciente así como la intervención, la anestesia y el estado actual serán los que guíen la indicación de los cuidados necesarios así como la duración de los mismos en la Recuperación o bien aconsejarán el traslado a Reanimación u otras unidades de Cuidados Críticos a más largo plazo.

Las unidades de Recuperación son una parte muy importante en la anestesia y Cirugía moderna y lo serán cada vez más en el futuro constituyendo el eje básico en el que girará toda la actividad quirúrgica de los Hospitales. Debe dotarse de la superficie y camas suficiente y de personal apropiado y con experiencia así como de los medios adecuados y debe ser dirigido por los anestesiólogos que son los especialistas con mejor preparación en este terreno.

Barcelona 07-02-2000