MANEJO DE LA VÍA AÉREA DIFÍCIL EN PEDIATRÍA
Las guías de actuación ante una
vía aérea difícil (VAD) y las escalas predictivas de
dificultad, (tanto en la ventilación como en la
intubación), están dirigidas básicamente al paciente
adulto. El tópico en anestesia pediátrica de que ‘’los
niños no son adultos pequeños’’, es especialmente cierto en
el manejo de la vía aérea. Aunque los principios básicos,
las técnicas y los algoritmos en el paciente pediátrico son
básicamente los mismos que en el adulto, hay ciertas
diferencias anatómicas, fisiológicas, psicológicas y
farmacodinámicas entre niños y adultos que obligan a
modificar algunos aspectos. Además, algunos de los
dispositivos utilizados para el manejo de la vía aérea no
están diseñados para la anatomía del niño, y otros no han
sido lo bastante estudiados en la población pediátrica como
para recomendar su uso.
3.1. Anatomía
Son pacientes catalogados como ‘no colaboradores’ en su mayoría, tanto a la hora de realizar una valoración preanestésica completa como al realizar un determinado procedimiento.
4. MATERIAL VÍA AÉREA PEDIÁTRICA
4.1. Mascarilla laríngea (ML)
La ML se utiliza frecuentemente en pediatría, tanto como vía aérea primaria o como adyuvante a la intubación por fibroscopio. Es un método efectivo para asegurar la vía aérea en niños con malformaciones congénitas. Se ha utilizado también durante la reanimación cardiopulmonar y como conducto para administrar fármacos, por ejemplo surfactante en neonatos con distress respiratorio. Para su colocación puede ser necesaria una anestesia más profunda que en adultos. Es fácil de colocar, aunque no está exenta de complicaciones, sobretodo en lactantes y niños pequeños; debido a las particularidades anatómicas, hay mayor incidencia de malposiciones. Un manguito parcialmente inflado y una introducción ‘de arriba abajo’ con rotación en faringe posterior (como un Guedel) facilita la correcta colocación.
ML Clásica y Proseal (para ésta última no existe el nº 1)
|
peso
|
Nº mascarilla
|
|
Menos 5 kg
|
1
|
|
5-10 kg
|
1,5
|
|
10-20 kg
|
2
|
|
20-30 kg
|
2,5
|
|
30-50 kg
|
3
|
|
50-70 kg
|
4
|
|
Más de 70 kg
|
5 |
ML Fastrach: no está disponible en tamaños
pequeños (solo para mayores de 30 Kg) para que sea eficaz
en los niños más pequeños requiere una modificación de su
curvatura de forma que se adapte a la anatomía del niño.
ML flexible o reforzada: disponible a partir del nº 2
(a partir de 10 Kg)
4.2.
Tubo laríngeo
En
comparación con la ML clásica, proporciona un menor sellado
de la vía aérea, aunque no produce distensión gástrica
significativa. Proporciona una vía aérea segura y rápida,
con escasas complicaciones.
|
peso
|
Nº
|
conector
|
|
Menos 5 kg
|
0
|
transparente
|
|
5-12 kg
|
1
|
blanco
|
|
12-25 kg
|
2
|
verde
|
|
Hasta 155 cm
|
3
|
amarillo
rojo |
|
Mas de 180 cm
|
5
|
violeta |
4.3. Combitube
Está
disponible solo para pacientes mayores de 120 cm.
|
altura
|
Nº
|
|
Mas de 120-130 cm
|
37 Fr
|
|
Mas de 180 cm
|
41 Fr |
4.4. Bullarscope
Disponible en tamaño
pediátrico.
4.5.
Airtraq
|
Tamaño TET
|
Tamaño Airtraq
|
Apertura min.boca
|
|
3,5-5,5
|
pediátrico
|
13 mm
|
|
6-7,5
|
pequeño
|
16 mm
|
|
7-8,5
|
estandard
|
18 mm |
Disponible en tamaños para
neonatos, niños y adultos.
4.6. Mc Grath. Útil a partir de los 10 kg.
4.7. Glidescope. Tamaños neonatal, niños y
adultos.
4.8. Fibrobroncoscopio (FBS)
En pediatría la mayoría de las exploraciones se realizan
con el FBS de 3,6 mm, lo que permite su paso por un tubo
endotraqueal del nº 4-4,5. Por tanto su uso se limita a
niños por encima de 1 año. Los FBS más delgados tienen un
diámetro externo de 2,2 mm, pudiendo pasar a través de
tubos endotraqueales del nº 2,5; la calidad óptica de estos
FBS es óptima, pero no tienen canal de succión, por lo que
las secreciones deben ser aspiradas con un catéter de
succión normal. Al elegir el tamaño del FBS debe existir
una diferencia mínima entre el diámetro externo del FBS y
el diámetro interno del tubo endotraqueal; con esto se
previene que al introducir el tubo éste quede ‘enclavado’
en las aritenoides. Una técnica alternativa en pediatría es
el uso de una guía a través del FBS, la cual servirá
después para introducir el tubo endotraqueal. Esto comporta
2 ventajas; en primer lugar, permitirá usar FBS más gruesos
y por tanto más manejables, y en segundo lugar, permitirá
cambiar el tubo endotraqueal si la medida elegida no es la
correcta. En cuanto al equipo, se debe tener especial
cuidado con la manipulación del FBS pediátrico, ya que las
fibras al ser más finas se fracturan con facilidad
|
FBS (mm)
|
TET mínimo
|
utilidad
|
|
4,9
|
6 mm
|
Más 7 años o más de 20
Kg
|
|
3,6
|
5mm
|
Estándar pediátrico
|
|
2,8
|
4 mm
|
Recién
nacidos-lactantes
|
|
2,2
|
3 mm
|
Recién nacidos-menores
6 meses
|
Instrumentos de ayuda del FBS. La mascarilla de Patil-Syracuse
está disponible en tamaño pediátrico.
|
peso
|
Nº mascarilla
|
orificio
|
utilidad
|
|
lactantes
|
1
|
2 mm
|
bebes
|
|
niños
|
3
|
3 mm
|
niños
|
|
adultos
|
5
|
5 mm
|
adultos |
La VAD en pediatría se asocia
en la mayoría de los casos a síndromes congénitos que
afectan la vía aérea.
|
CARACTERISTICAS
|
PATOLOGIAS
|
|
Cabeza deforme
|
Síndromes Apert,
Crouzon, Pfieffer
|
| Hipoplasia maxilar
|
Sd. Apert, Crouzon,
Pfieffer
|
| Movilidad anormal
cuello
|
Sd. Down, Klippel-Feil,
mucopolisacaridosis
|
| Microstomía
|
Sd.Freeman-Sheldon,
Hallermann-Streiff
|
| Hipoplasia mandibular
|
Sd.Pierre-Robin,
Treacher Collins, Goldenhar.
|
| Paladar ojival o
hendido
|
|
| Lengua grande o que
protuye
|
Sd.Beckwith-Wiedemann,
Down, mucopolisacaridosis, Pierre-Robin
|
| Masas cuello
|
Higroma cístico,
hemangioma
|
| Anomalías subglóticas o
laríngeas
|
Quistes laríngeos, estenosis subglótica |
6.2.1. Infecciones
.Absceso retrofaríngeo y peritonsilar. Puede interferir con la laringoscopia y visualización de la laringe.
.Epiglotitis. Se caracteriza por una inflamación y edema rápidamente progresivos de las estructuras supraglóticas, con lo que se distorsiona la anatomía laríngea y la apertura glótica puede ser pequeña y difícil de identificar. Desde la introducción de la vacuna de conjugados de Hemophilus Influenza tipo B la incidencia de epiglotitis en niños ha disminuído drásticamente.
.Crup y traqueítis. Causan obstrucción vía aérea subglótica, con lo que puede dificultar la ventilación con mascarilla facial o el paso del tubo endotraqueal a su través.
6.2.2. Anafilaxia
Puede producir edema de lengua, retrofaringe y/o laringe que dificulte la laringoscopia.
6.2.3. Traumatismos
El traumatismo facial o de la vía aérea (traumatismo, quemaduras, ingestión cáusticos…) puede dificultar el manejo de la vía aérea. Las quemaduras pueden impedir una correcta adaptación de la mascarilla facial. Un hematoma en la faringe puede interferir con la laringoscopia. Lesiones en la laringe o tráquea pueden empeorar con la intubación.
6.2.4. Cuerpos extraños
Pueden obstruir la vía aérea o distorsionar las referencias anatómicas normales. Asimismo, los ‘piercings’ en la boca y lengua pueden interferir durante la laringoscopia.
6.2.5. Otras causas
Pueden causar dificultad en el manejo vía aérea los tumores, cirugía previa, radioterapia…
Existen patologias que se
presentan con mayor frecuencia en determinados grupos
etarios; en el neonato se puede observar paralisis de las
cuerdas vocales, laringotraqueomalacias y en los niños
mayores la obstrucción puede ser atribuida a aspiración de
cuerpos extraños, presencia de tumores, etc.
7.2.1. Factores que dificultan la laringoscopia o intubación
No existen criterios válidos para una clara predicción de intubación difícil en el paciente pediátrico; solo existen una serie de un condiciones anatómicas que son factores predictivos claros de intubación difícil: (microtia, retro-micrognatia, paladar/labio hendido….)
Se observará primero de frente para valorar asimetrías faciales; si abre la boca espontáneamente o con el llanto, valoraremos el grado de apertura, la lengua, los dientes, hipertrofia amigdalar, Mallampati, paladar...
El exámen de perfil nos permitirá valorar la retro-micrognatia : si el mentón es posterior al labio superior, se puede esperar una VAD. Si el mentón es neutral al labio superior, seguramente tiene una vía aérea normal. La micrognatia es un determinante mayor de vía aérea difícil .
7.2.2. Factores que dificultan la cricotirotomía
Debe considerarse siempre una técnica difícil en niños, debido a la dificultad de identificar las referencias anatómicas y al pequeño calibre de la vía aérea.
7.2.3. Factores que dificultan la ventilación
ADULTOS
(OBESE) NIÑOS
(SMILE)
Otros: obstrucción nasal
Una manera esquemática a la
hora de evaluar las características del niño puede ser
creando mnemotecnias (LEMON)o un ABC de la via aérea para
no olvidarnos aspectos importantes de la valoración;
proponemos el siguiente esquema:
A. anomalias
congenitas (sindromes) o adquiridas ( tumores, quemaduras,
traumatismos, infecciones, trismus)
B.
boca ( valoracion del Mallanmpati, lengua ,dientes,
distancia interdentaria, subluxación mandibular)
C.
cuello ( caracteristicas, movilidad, DTM, deformidades)
D.
disfagia, disfonia (signos obstrucción vía aérea)
E.
estridor, estenosis. EDAD
7.3.Pruebas
complementarias.
Individualizar cada caso según
las necesidades, pero no se ha demostrado su utilidad.
Se han realizado en base al
algoritmo de VAD en adultos de la SCARTD, realizando las
modificaciones pertinentes al paciente pediátrico.
8.1. VAD PREVISTA.
La
mayoría de casos de VAD en pediatría son previstos (por
patologías o malformaciones congénitas)
PLAN A.
El primer planteamiento será
realizar la intubación
manteniendo la ventilación espontánea, con el paciente anestesiado en
la gran mayoría de los casos debido a la falta de
colaboración. En niños mayores y colaboradores se realizará
bajo sedación.
INTUBACIÓN POR FIBROSCOPIO. La intubación con fibroscopio
sigue siendo la técnica de elección, se reconoce por todas
las guías como el gold standard en caso de VAD prevista;
tiene una elevada tasa de éxito. Especialmente indicada en
pacientes con deformidades importantes de cabeza y cuello,
alteraciones de la apertura oral o de la movilidad
cervical.
Preparación
del paciente.
- Preparación psicológica. En adolescentes y niños mayores
colaboradores. Explicar previamente en la visita
preoperatoria el procedimiento y la posibilidad de
realizarlo bajo sedación.
- Antisialogogos. Es prioritaria en pediatría la
administración de atropina, por sus efectos antisialogogos
(disminuye las secreciones orales lo que facilitará la
eficacia de los agentes tópicos anestésicos y para
optimizar la visualización y vagolíticos), y por la
respuesta bradicárdica del niño a la instrumentalización de
la vía aérea.
- Oxigenación durante el procedimiento. En los niños
pequeños puede resultar difícil la preoxigenación adecuada
debido al rechazo a la mascarilla, gafas nasales. Durante
el procedimiento se mantiene a través de mascarilla Patil,
mascarilla laríngea, tubo nasofaríngeo…
- Sedación. Las opciones para la sedación son múltiples,
pero es prioritario elegir agentes de acción corta y con
antagonistas. El objetivo es conseguir un plano anestésico
adecuado sin compromiso de la ventilación espontánea.
-endovenosa: Ketamina (mantiene
ventilación espontánea, no relaja musculatura
faringo-laríngea), propofol (corta duración acción, bloquea
reactividad vía aérea, permite realizar laringoscopia
diagnóstica, permite inserción de mascarilla laríngea, su
desventaja es el riesgo de apnea), dexmedetomidina
(agonista alfa 2 adrenérgico que se usa por sus efectos
sedantes, analgésicos y como adyuvante a la anestesia
general; ofrece excelentes condiciones de sedación en
pacientes sometidos a intubación FBS bajo ventilación
mecánica, no comercializado en España)
-inhalatoria: sevoflurane
-
Anestesia vía aérea. Los bloqueos nervio laríngeo no son
realizados por la mayoría de anestesiólogos por la
dificultad que entrañan especialmente en el paciente
pediátrico; por otra parte, una adecuada anestesia tópica
resulta suficiente para realizar la fibroscopia. La
anestesia tópica es esencial para disminuir los fenómenos
vasovagales, así como la tos y el broncospasmo durante y
tras el procedimiento. El anestésico más utilizado es la
lidocaína instilada o atomizada. Para el acceso nasal
pueden usarse torundas empapadas en lidocaína o tetracaína
con adrenalina en las fosas nasales. La orofaringe y la
lengua se anestesian con spray de lidocaína. Para la mucosa
de laringe y tráquea se instila lidocaína a través del
canal de trabajo. La concentración plasmática puede llegar
a ser de un 30-50% de la obtenida por administración
endovenosa. Se considera que la dosis máxima que puede
administrarse sin efectos adversos es de unos 4 mg/Kg,
aunque se han publicado dosis de hasta 7 mg/kg (tener en
cuenta que gran parte de la lidocaína administrada es
aspirada durante la técnica) Mantener la lidocaína unos 10
seg en contacto con la mucosa antes de aspirarla.
Vía
de intubación. La vía de intubación puede
ser nasal u oral; con esta última podemos encontrar
dificultad para mantener el FBS en la línea media y para
maniobrar, debido a la posición anterior de la laringe y al
ángulo más agudo entre orofaringe y laringe en los niños
más pequeños. Este problema se evita con la intubación
nasal, aunque en este acceso debemos tener en cuenta el
pequeño tamaño de las fosas nasales del niño y la frecuente
presencia de hipertrofia adenoidea y de una mucosa más
vascularizada y friable; el sangrado puede ser más
abundante que en el adulto, por lo que se recomienda el uso
de vasoconstrictores nasales (torundas empapadas en suero
con adrenalina) Una intubación nasal en un paciente con
mucopolisacaridosis puede producir un sangrado abundante e
incoercible que impida la realización de la fibroscopia.
Por tanto, la vía de acceso debe ser individualizada para
cada paciente
Intubación fibróptica a través de ML. La ML es una excelente ayuda
en la intubación por FBS en niños:
LARINGOSCOPIA DIAGNOSTICA: Se puede plantear la realización de una laringoscópia diagnóstica en casos de VAD dudosos, optimizando la técnica y teniendo presente que NO se debe INSISTIR en ella, ya que pueden aparecer complicaciones indeseables. Es una opción lógica especialmente en pediatría debido a que el paciente se encuentra anestesiado.
C-L I-II: inducción anestésica e IOT reglada.C-L III-IV. Plantear paso 1 o 2.
En pediatría se desaconsejan las técnicas de intubación a ciegas(estiletes luminosos, intubación a ciegas a través de supraglóticos, nasal a ciegas…), debido a la fragilidad e inmadurez de las estructuras de la vía aérea y al potencial de producir traumatismo vía aérea con deterioro de la ventilación. Se desaconseja también la intubación retrógrada (paso de catéter a través de membrana cricotiroidea hacia laringe) sobretodo en menores de 2-3 años, por el riesgo de dañar los cartílagos laríngeos aún inmaduros resultando en obstrucción laríngea y deterioro en el desarrollo del habla.
PLAN B. Acceso quirúrgico
En casos seleccionados (niños
mayores colaboradores, neonatos) puede plantearse la
realización de una anestesia locorregional, teniendo en
cuenta que esta no excluye que en cualquier momento puede
ser necesaria la intervención de la vía aérea, para lo que
debemos estar preparados.
Nunca debemos relajar a un paciente en el que existan dudas
en relación al manejo de la vía aérea; con los relajantes
musculares se produce una pérdida del tono muscular de la
lengua, faringe y laringe y de los ligamentos suspensorios,
causando una obstrucción de la vía aérea.
La decisión depende del responsable del caso, el cual debe
ofrecer la MEJOR TÉCNICA, la que mejor conoce y la que
ofrezca las mínimas complicaciones, evitando entrar en la
zona NO INTUBABLE NO VENTILABLE.
En el algoritmo de la VAD prevista se incluyen la técnica
EXIT (ex utero intrapartum treatment), para asegurar la vía
aérea en el parto de fetos con diagnóstico prenatal de
malformaciones congénitas de la vía aérea (teratomas o
ligangiomas orofaríngeos o cervicales, etc). La técnica
EXIT constituye un novedoso e importante abordaje para el
parto y el manejo de la vía aérea para estos neonatos. La
decisión de realizar EXIT sebe ser consensuada por un
equipo multidisciplinario (obstetra, neonatólogo,
anestesiólogo) y valorar los posibles riesgos maternos; el
polihidramnios materno o el tamaño grande de la masa
orientan hacia una obstrucción de la vía aérea al nacer,
con lo que el parto se realizará bajo técnica EXIT.
Mientras el feto está en soporte placentario se asegura la
vía aérea mediante intubación con laringoscopia
convencional, fibrobroncoscopio o traqueostomía. Una vez
asegurada la vía aérea se clampa el cordón umbilical y se
finaliza el parto.
7.2. VIA AEREA DIFICIL NO PREVISTA
La incidencia de VAD inesperada
en pediatría es relativamente baja, asociándose, en la
mayoría de los casos, a síndromes congénitos. Cuando ésta
aparece, debe tenerse especial precaución en no insistir en
los intentos de intubación; éstos deben ser breves (debidos
a la escasa tolerancia a la apnea del niño) y suaves, para
evitar edema y lesiones de la vía aérea que comprometerían
la ventilación y conducirían a una situación de paciente no
ventilable-no intubable.
PLAN A:
Dado que la ventilación con
mascarilla facial es la técnica que mantendrá la
oxigenación del paciente mientras se decide o se prepara
otra técnica, es prioritario optimizarla: elegir el tamaño
de mascarilla adecuado, asegurarse de la posición correcta,
evitar la compresión de las estructuras blandas del suelo
de la boca (colocar los dedos de la mano que aguanta la
mascarilla sobre el hueso de la mandíbula), usar si es
necesario cánula orofaríngea (del tamaño adecuado) . Una
mala ventilación producirá, sobre todo en neonatos y
lactantes, una sobredistensión gástrica que puede
comprometer la expansión diafragmática adecuada.
PLAN B (ventilación posible con
mascarilla facial: VA no urgente)
En esta situación disponemos de varias opciones:
Si la ventilación es imposible
(sea con mascarilla facial o con mascarilla laríngea),
estamos ante una situación en la que disponemos de escaso
tiempo, debido a la rápida aparición de hipoxia en el
paciente pediátrico, con rápida aparición de bradicardia y
reducción del gasto cardíaco sobretodo en neonatos y
lactantes. Disponemos de dos opciones:
Por tanto, en menores de 10 años se prefiere la aguja de cricotirotomía:
En niños entre 5 y 10 años puede realizarse ventilación jet transtraqueal.
Algunos autores sugieren la traqueostomía de emergencia, debido a que la tráquea del niño está más accesible anatómicamente y se extiende mas allá de la muesca esternal que en adultos.
El uso del FBS debe evitarse en situaciones de urgencia debido a problemas técnicos (ventilación, secreciones, sangre), excepto en caso de anestesiólogos muy experimentados.
En casos de Cormack 3 extremo y 4, la mayoría de las guías recomiendan despertar al paciente y elegir una técnica bajo ventilación espontánea, debido al elevado índice de fallos en estas circunstancias.
BIBLIOGRAFÍA
Morbi-mortalidad pediatrica
-
- ASA Closed Claims Project. Anesthesiology 1993;78:461-467
-
- POCA study. Pediatric Perioperative Cardiac Arrest Registry. Anesthesiology 2000; 93:6-14
-
- Matsumoto, de Carvalho. Tracheal intubation. J Pediatr 2007;83(2 suppl):S83-90.
-
- Vialet, nau, Chaumoitre, Martin. Effects oh head posture on the oral, pharyngeal and laryngeal axis alignment in infants and young children by magnetic resonance imaging. Pediatric Anesthesia 2008, 18:525-531.
-
- Morrison, Collier, Friesen. Preoxygenation before laryngoscopy in children: how long is enough? Paediatric Anaesthesia 1998;8:293-298
-
-
- Moschini, Collini. Preauricular skin tags and difficult tracheal intubation: a case report. Minerva Anestesiol 2009;75:584-90.
-
- Xue, Zhang. The clinical observation of difficult laryngoscopy and difficult intubation in infants with cleft lip and palate. Pediatric Anesthesia 2006; 16:283-9.
-
- Uezono, Holzman, Goto et al. Prediction of difficult airway in school-aged patients with microtia. Paediatric Anaesthesia, 2001;11:409-413.
-
- Frova, Sorbello. Algorithms for difficult airway management: a review. Minerva Anestesiol 2009; 75:201-9.
-
- Valero, Mayoral, Masso et cols. Revista Española de Anestesiolgía y Reanimación. 2008 Nov;55 (9) 563-70
-
- Frova, Guarino, Petrini, Merli, Sorbello. Recommendations for airway control and difficult airway management in paediatric patients. Minerva Anestesiol 2006; 72:723-48.
-
- Walker. Management of the difficult airway in children. J R Soc Med 2001;94:341-344.
-
- Strange, GR, Niederman, LG. Surgical Cricothyrotomy. In: Henretic, FM, King, C (eds), Textbook of Pediatric Emergency Procedures, Williams and Wilkens, Baltimore 1997. p. 351.
-
- Brooks, Ree, Rosen. Canadian pediatric anesthesiologists prefer inhalational anesthesia to manage difficult airways: a survey. Can J Anesth 2005, 52:3; 285-290.
-
- De Backer, Madern, van de Ven et al. Strategy for management of newborns with cervical teratoma. J Perinat Med, 32 (2004)500-508.
-
- Liechty. Ex-utero intrapartum therapy. Semen Fetal Neonatal Med. 2009 Aug 14
-
- Navsa, Tossel, Boon. Dimensions of the neonatal cricothyroid membrane-how feasible is a surgical cricothyroidotmy?. Pediatric Anesthesia, 2005; 15:402-406
-
- Hamaekers, Borg, Enk. The importance of flow and pressure release in emergency jet ventilation devices. Pediatric Anesthesia, 2009; 19:452-457
-
- Bolton. Emergency jet ventilation in children. Pediatric Anesthesia, 2009, 19:425-427.
-
- Mackway-Jones, Molineux. Advanced Paediatric Life Support the Practical Approach, 3rd edn. BMJ books, London: Tavistock Square, 2001.